domingo, 25 de noviembre de 2012

NO LEAS ESTO


Qué tan fácil es leer algo cuando tiene un título así; hoy en día la sociedad se rige totalmente por lo más grande del artículo y su contenido, por ende, estamos viviendo dentro de una cultura donde no se critica un texto por su contenido como totalidad sino por lo que dice su título. Decidí darle este encabezado a mi escrito porque he podido entender, por medio de experiencias anteriores (personales), que lo que es prohibido es más atractivo y genera una mayor cantidad de lectores, y lo hago no para que más personas lean mi texto sino para que cada cual viva su experiencia y entienda que nos hemos vuelto perezosos, pero de cierta forma arriesgados y curiosos; una curiosidad que va estrictamente relacionada con el dicho: “La curiosidad mató al gato”
Ahora sí, entrando en el tema de este primer escrito en mi blog, he decidido contarles un poco sobre los sueños que tengo y las cosas que quiero hacer antes de ser total y completamente feliz; todos tenemos un sinfín de sueños pero según lo que dice una frase célebre de la fundación de acción social que tanto admiro (soñar despierto), pocos son los que deciden tener la valentía de convertirlos en una realidad y yo soy una de ellas, para que empiecen a conocerme un poco más.
Decidí hacer este tema, porque ser una soñadora es lo que mejor me describe. Yo me imagino una persona en el rango de esos pocos, como alguien risueño, colorido y, aunque suene un poco extraño, con personalidad de niño; porque ellos son los suficientemente sabios como para no tener miedo, ignorar cualquier comentario ajeno y reírse de todo aquello que disfrutan ( o sea todo). Me hubiese encantado aprovechar aquella época y mantenerme con esa mentalidad, pero la vida es tan
difícil que la época que más disfrutamos y en la que mejor somos, es la que olvidamos por completo.
Tengo una cantidad de sueños, que no se ni por donde empezar; pero me siento muy feliz, porque tengo la fortuna de tenerlos y seguirlos desarrollando aunque ya no me quepan en mi cabeza. Escribirlos, para mí, ya se convierte en un paso más adelantado para cumplirlos porque ya no son un pensamiento en el aire, sino palabras que quedan escritas y resonando para toda la eternidad. 

Fama y humildad


En primer lugar, quiero contarles que hay una parte de mí que debió de haber nacido como un hombre; sé que suena un poco raro, pero en realidad no le veo otra explicación al hecho de que tenga tantos gustos y temas en común con ellos. Me considero un mezcla entre femenina y tosca, todo dependiendo de la actividad que esté desarrollando; solo quiero dejar claro que, aunque sienta que de cierta forma debí ser hombre, me siento lo suficientemente femenina como para explicar por qué nací niña. Me ha generado algunas complicaciones entender la razón por la cual, si soy mujer, tengo tantos gustos similares a los de los hombres; aun así me parece suficiente saber que es una virtud, ya que no es muy difícil complacerme con un tema de conversación.
Entenderán un poco más mi punto al decirles que, desde que el colegio me lo permitió, juego baloncesto; desarrollé este deporte 12 años continuos y la mayoría de ellos al lado de hombres. Cabe resaltar que paré, no porque quise sino porque una lesión no me permitió continuar; también es importante mencionar que apenas pueda, sin duda alguna, voy a volver a jugar. De igual forma, jugué futbol durante 8 años y no hay ningún sentimiento comparado al de la adrenalina de un partido de cualquiera de estos dos deportes. Me acostumbré a qué un buen deporte, es un deporte de contacto. Mis posiciones en cualquiera podían ser, quizás, las más agresivas y eso me encanta; disfrutaba mucho descargar cualquier clase de sentimiento (interno o externo) en la cancha, ya que lo que allí pasa allí se queda.

Como buena deportista, me encanta hablar de deportes y esta es una de las razones más fuertes por lo que una parte de mí, es niño. Soy amante del futbol y del bascket profesional; además, son de los temas que más hablo con mi novio a diario (él también es amante de los deportes). Consideró que para poder hablar de ello hay que conocer el tema y yo, en realidad, me siento lo suficientemente informada.

Tengo tres equipos que amo con locura: El Real Madrid (Futbol), Los Miami Heat (Bascket) y, claro está, la selección Colombia. Me considero una fan desesperada de cada uno de los integrantes de estos equipos; quisiera conocerlos a todos, sería un sueño, pero hay algunos y específicamente uno que me llama mucho la atención. Tuve la oportunidad de conocer a dos que estaban en mi lista (Falcao y James, de la selección Colombia) pero me falta uno que admiro con desespero por una razón: a pesar de su fama, conserva su humildad. Iker Casillas es el arquero del Real Madrid y en este caso mi sueño, es conocerlo.  Al admirarlo tanto, “conozco” mucho de él; me parece una persona tan natural, tan dedicada y tan espontanea, que no pareciera vivir bajo el lente de una cámara (cuando esa es su realidad). Todo recurre a un simple hecho que me hizo empezar a amarlo: al ganar el mundial su novia lo entrevistó y él, de la emoción y sin importarle el “qué dirán”, se le lanzó encima con un beso.  Es el mejor arquero del mundo, lo tiene todo y aun así dedica tiempo para aquellos que no tienen nada; lo admiro por su talento, su dedicación, su liderazgo, su humildad…. Y de algo estoy segura, a lo largo de mi vida, debo conocerlo. 

domingo, 18 de noviembre de 2012

“Cartas a Julieta”


Continúo mi blog, en el mismo país en que los dejé: Italia. En realidad, después de observar la larga (por no decir infinita) lista de sueños en mi “Bucket list” me doy cuenta de que para poder cumplir muchos de ellos necesito viajar alrededor del mundo;  descubrí, también, que la parada en Europa va a ser larga, pausada y deliciosa.

Como ya había mencionado en el artículo de París, el amor es un sentimiento que rige mi vida totalmente; he aprendido que si en el mundo hubiera más amor que cualquier otro sentimiento (positivo o negativo) las barreras no existirían y las guerras cesarían de una vez por todas, pero para que alcancemos a conocer un mundo así hay que dejar de predicar y empezar a actuar.

Me parecen absolutamente exquisitas aquellas atracciones alrededor del mundo que actúan en pro del amor por sí solas; creo que después de esta introducción sobre mi sentimiento favorito es lógico el hecho de que mi siguiente sueño no solamente está relacionado con él, sino que es una atracción en “pro de el” ubicada en Italia. Para aquellos amantes del mundo, de los viajes y, claro está, del amor (Tres palabras que resumen mi blog como una totalidad): estoy segura que ya saben de qué lugar estoy hablando; para el resto, ábranle las puertas a aquella pequeña casita en Verona.

Tengo una pregunta muy simple: ¿Quién en el mundo no conoce la trágica historia de amor de Romeo y Julieta? Haciendo la suposición de que exista ese alguien tan lejano a la historia de amor más famosa de todos los tiempos, le ayudaré un poco al mundo para que esta persona se mezcle y se convierta en un “Enamorado” más: Romeo y Julieta fue una novela escrita por el inglés William Shakespeare, toma lugar en Verona-Italia y cuenta la historia de dos enamorados frustrados que, a pesar de la rivalidad de sus familias, luchan por su amor, se casan y se suicidan al no aguantar la presión, y no poder vivir uno sin el otro.

Hoy en día la casa de Julieta en Verona tiene un sinfín de leyendas sobre el amor y los efectos de este sentimiento en la sociedad; se cuenta, por ejemplo, que si se le toca el seno derecho a la estatua de Julieta se tendrá fortuna en el amor. De igual forma, es tradición para aquellos que visitan esta casa dejar una nota con una queja, una petición o un agradecimiento respectivo al amor; todos y cada uno de ellos esperando una respuesta de esta mujer ícono no solo para este país sino para el mundo entero.

Mi sueño es conocerla y hacer cada uno de los pasos comunes de la visita a este lugar; también quisiera agregarle un detalle más a mí sueño, para considerarlo como realizado: conocer a aquellas secretarias de Julieta y darles un eterno GRACIAS por mantener el amor, la magia y la fe vivos en este fantástico lugar. 


“Mi color preferido y mi flor favorita”


El color que mejor me identifica es el amarillo; no cualquier clase de tonalidad va con mi personalidad (El tono mostaza, por ejemplo, me acuerda a mi mamá) pero aquellos que van desde el tono “pollito” hasta el “fosforescente” concuerdan perfectamente con la persona que soy. Para aquellos que ya han leído otros artículos en este blog, es fácil reconocer la razón por la cual este color llega a convertirse en mí misma o quizás (para no ser egoísta con los otros amantes del amarillo) viceversa. 

Cuando me detengo a observarlo, me entran tanto pensamientos como sentimientos difíciles de explicar; me acuerdo de una gran cantidad de cosas a lo largo de toda mi vida, desde refranes hasta explicaciones dadas por teorías orientales. “El que de amarillo se viste, a su belleza se atiene” es un refrán que me ha dicho mi papá desde muy chiquita o en el Feng Shui, el amarillo es un color de luz que ayuda a combatir los malos pensamientos; pero sin importar lo que digan creencias comunes a mí me encanta y eso es suficiente.

No escogí mi flor favorita por el color de sus pétalos, la escogí por su particularidad y similitud al sol; para mí fortuna, sus pétalos son amarillos. El girasol tiene (como lo dice su nombre) una estrecha relación con el sol y con la luz; este detalle en específico es lo que me atrae tanto a ella y lo que genera que me llame tanto la atención. Me da mucha curiosidad el hecho de que persiga a la luz durante todo el día y cuando llega la noche, simplemente se esconda. Para aquellos que no conocen su actividad: el girasol rota su cabeza con el sol, lo persigue hasta que se esconde y cuando esto sucede mira hacia el suelo hasta la siguiente mañana.

En realidad, hace algunos años creía que era una historia de niños la de los girasoles rotar con respecto a la posición del sol; consideraba imposible que algo que siempre he creído como inmóvil mas no muerto (las plantas) tuviera la capacidad de moverse y más sin ser tocadas (ya que si conocía esas matitas “dormilonas” que al tacto se cierran). Después de una discusión sobre la verdad de los girasoles, decidí investigar más sobre ellos para darme cuenta no solamente de que estaba equivocada sino también de que necesitaba verlos en acción. Desde entonces se convirtieron en mi flor favorita y en un sueño más.

Mi sueño, como es de esperarse, tiene relación con esta flor; un campo de girasoles es lo que quiero conocer, quizás no solo por su belleza sino también por su curiosa actividad.  Me sueño sentada en uno de los tantos que hay en Italia, en las afueras de aquellos pequeños pueblos con olor a campo y a vino. Hacer un picnic como esos que se ven en las películas (con mantel de cuadritos blancos y rojos, y canasta para la comida) también elevar una cometa, pero principalmente observar a esta gran cantidad de flores moverse al son de un espectáculo de luces y sombras naturales.  

Puede sonar extraño soñar con observar flores una tarde entera, pero por el simple hecho de ser una especie tan única y diferente… Me encantaría y es perfecto para mí.


“La ciudad que nunca duerme”


He tenido este sueño desde hace muchísimo tiempo y ahora que me acuerdo, nunca me he puesto a pensar por qué nació. Considerando alternativas de por qué este sueño ronda mi cabeza desde hace tanto, puedo llegar a la clara conclusión de que las películas se han encargado de mantenerlo allí y de convertir a Nueva York en una ciudad perfecta para mí.

Para que sigan conociéndome un poco más, soy una persona que no se puede quedar quieta. Es decir y para que lo entiendan, necesito de alguna distracción siempre y en todo momento; es tan extremo mi problema o virtud (aun no defino cuál de los dos es) que decidí escribir este sueño en un momento y no otro, porque estaba intranquila en una mañana del fin de semana. Mi papá cree fervientemente que necesito moverme porque tengo el alma intranquila, yo por el contrario creo que es porque soy curiosa, emprendedora y creativa; no lo considero como virtud aun, porque me interesa mucho saber la razón por la cual mi papa ve eso en mí.      
      
Ahora ya sabiendo algo más de mi personalidad es fácil entender por qué “la ciudad que nunca duerme” es tan ideal para mí y para aquellos que no les parece tan obvio, es muy simple: tampoco se puede quedar quieta. Quizás haciendo una comparación entre mi personalidad y Nueva York, el no poderse quedar quieto es de gustos y personalidades (como todo en la vida); aun así sigo muy interesada en por qué puede significar tener el alma intranquila, ya que como me enseñaron en el colegio ser “Mente abierta” es parte de ser una persona íntegra.

Cambiando el tema y direccionándome hacía mi sueño, creo que lo que más me atrae de esta ciudad es que es como una pequeña alegoría del mundo: nunca deja de moverse. Es tan simple que todo se centra en este pequeño detalle: Para conocer a personas de todas las culturas del mundo no necesariamente hay que viajar a través de él, simplemente hay que comprar un tiquete a Nueva york. También supongo que el gusto por “La capital del mundo” va estrictamente relacionado a mi carrera (comunicación social) ya que se me hace agua la boca imaginarme sentada en un escritorio del New York Times o en una oficina de edición de una de las tantas revistas de moda; esto, una vez más, se lo atribuyo completamente a las imágenes de las tantas películas sobre la vida en esta ciudad.

Tal y como el sueño de París, este tiene una cita conmigo: el 31 de diciembre (Año nuevo) en medio de Times Square. Me parece absolutamente alucinante celebrar año nuevo, no únicamente con mi compañía de esa noche, sino con tanta gente viendo exactamente el mismo espectáculo.  Debe de ser una experiencia única que tanta gente cuente al mismo tiempo y estalle de emoción al llegar las 12, mientras el Times Square se luce como sabe en su show de música y fuegos artificiales.

Me parece totalmente emocionante solo de contarlo, por eso se e incluyo obligatoriamente a este sueño en esta lista, ya que no quisiera morirme in vivirlo…  

      

París, París: “La ville de l'amour”


Quisiera saber qué se siente estar en la ciudad donde, literalmente: ¡SE RESPIRA AMOR!

Primero que todo, quiero contarles que este es mi primer sueño en esa grandísima lista que he ido escribiendo y existe una razón para ello: la primera frase de este escrito. Me considero una persona que, como esta ciudad, necesita de mucho amor para vivir. Me imagino que la explicación adecuada a esta afirmación es que desde que nací me regalaron más del que cualquier persona se podría imaginar; gracias a esto, me acostumbré a que lo único que me va a hacer realmente feliz es amar.

Siempre me he imaginado París como una ciudad donde las parejas caminan con corazoncitos flotantes (visibles) sobre su cabeza, tal cual una caricatura; la más colorida y, claro está, siempre con un final feliz (ya que según mi perspectiva, si una historia no tiene un final feliz es porque no está bien contada) Me encantaría estar en una ciudad que vive por exactamente el mismo propósito que yo, pero de algo estoy segura sin aún haberla visitado: Debe de ser absolutamente perfecta.

Los adentraré un poco hacía lo que he soñado, despierta y dormida, una gran cantidad de veces; aunque el color para mi signifique diversión, alegría y niñez (mejor estado del ser humano durante toda su vida) a París lo veo en blanco y negro, tal cual una película antigua. No sé por qué, pero tengo la perspectiva de que antes las personas y las parejas irradiaban muchísimo más amor que ahora, y por esta razón es que veo esta ciudad de esta forma.

 Los olores en esta ciudad también forman parte de mis fantasías; son una exquisita mezcla entre chocolate derretido y pan recién salido del horno (los cuales son quizás, los olores que más disfruto) Me imagino de igual forma la ráfagas de viento trayendo dichos olores como si estuvieran pintados en caricaturas, en forma de espiral y con diferentes colores (eso sí tendría color); también, las personas elevadas e hipnotizadas por el buffet de texturas y olores en las calles de París.

Ya les conté un poco sobre mi perspectiva de París como ciudad, ahora les describiré qué detalle en específico tiene mi sueño y es aquello que lo hace especial: Yo quiero estar en esta ciudad durante año nuevo, rodeada de fuegos artificiales, acompañada por mi esposo, comiendo un fondue de queso- chocolate, tomando vino y mirando la torre Eiffel (otra vez haciendo alegoría a mi adorado cuento de hadas); porque mi sueño no es conocer París, mi sueño es ir a esta ciudad, durante esta fecha y acompañada por mi esposo (blanco y negro) donde vamos a vivir cada experiencia descrita tal cual fuera ( o, tal cual es) un cuento de hadas dibujado  en una caricatura.