domingo, 18 de noviembre de 2012

París, París: “La ville de l'amour”


Quisiera saber qué se siente estar en la ciudad donde, literalmente: ¡SE RESPIRA AMOR!

Primero que todo, quiero contarles que este es mi primer sueño en esa grandísima lista que he ido escribiendo y existe una razón para ello: la primera frase de este escrito. Me considero una persona que, como esta ciudad, necesita de mucho amor para vivir. Me imagino que la explicación adecuada a esta afirmación es que desde que nací me regalaron más del que cualquier persona se podría imaginar; gracias a esto, me acostumbré a que lo único que me va a hacer realmente feliz es amar.

Siempre me he imaginado París como una ciudad donde las parejas caminan con corazoncitos flotantes (visibles) sobre su cabeza, tal cual una caricatura; la más colorida y, claro está, siempre con un final feliz (ya que según mi perspectiva, si una historia no tiene un final feliz es porque no está bien contada) Me encantaría estar en una ciudad que vive por exactamente el mismo propósito que yo, pero de algo estoy segura sin aún haberla visitado: Debe de ser absolutamente perfecta.

Los adentraré un poco hacía lo que he soñado, despierta y dormida, una gran cantidad de veces; aunque el color para mi signifique diversión, alegría y niñez (mejor estado del ser humano durante toda su vida) a París lo veo en blanco y negro, tal cual una película antigua. No sé por qué, pero tengo la perspectiva de que antes las personas y las parejas irradiaban muchísimo más amor que ahora, y por esta razón es que veo esta ciudad de esta forma.

 Los olores en esta ciudad también forman parte de mis fantasías; son una exquisita mezcla entre chocolate derretido y pan recién salido del horno (los cuales son quizás, los olores que más disfruto) Me imagino de igual forma la ráfagas de viento trayendo dichos olores como si estuvieran pintados en caricaturas, en forma de espiral y con diferentes colores (eso sí tendría color); también, las personas elevadas e hipnotizadas por el buffet de texturas y olores en las calles de París.

Ya les conté un poco sobre mi perspectiva de París como ciudad, ahora les describiré qué detalle en específico tiene mi sueño y es aquello que lo hace especial: Yo quiero estar en esta ciudad durante año nuevo, rodeada de fuegos artificiales, acompañada por mi esposo, comiendo un fondue de queso- chocolate, tomando vino y mirando la torre Eiffel (otra vez haciendo alegoría a mi adorado cuento de hadas); porque mi sueño no es conocer París, mi sueño es ir a esta ciudad, durante esta fecha y acompañada por mi esposo (blanco y negro) donde vamos a vivir cada experiencia descrita tal cual fuera ( o, tal cual es) un cuento de hadas dibujado  en una caricatura.





No hay comentarios:

Publicar un comentario