Quisiera saber qué se siente estar
en la ciudad donde, literalmente: ¡SE RESPIRA AMOR!
Primero que todo, quiero
contarles que este es mi primer sueño en esa grandísima lista que he ido escribiendo
y existe una razón para ello: la primera frase de este escrito. Me considero
una persona que, como esta ciudad, necesita de mucho amor para vivir. Me
imagino que la explicación adecuada a esta afirmación es que desde que nací me
regalaron más del que cualquier persona se podría imaginar; gracias a esto, me
acostumbré a que lo único que me va a hacer realmente feliz es amar.
Siempre me he imaginado París
como una ciudad donde las parejas caminan con corazoncitos flotantes (visibles)
sobre su cabeza, tal cual una caricatura; la más colorida y, claro está, siempre
con un final feliz (ya que según mi perspectiva, si una historia no tiene un
final feliz es porque no está bien contada) Me encantaría estar en una ciudad
que vive por exactamente el mismo propósito que yo, pero de algo estoy segura
sin aún haberla visitado: Debe de ser absolutamente perfecta.
Los adentraré un poco hacía lo
que he soñado, despierta y dormida, una gran cantidad de veces; aunque el color
para mi signifique diversión, alegría y niñez (mejor estado del ser humano
durante toda su vida) a París lo veo en blanco y negro, tal cual una película
antigua. No sé por qué, pero tengo la perspectiva de que antes las personas y
las parejas irradiaban muchísimo más amor que ahora, y por esta razón es que veo
esta ciudad de esta forma.
Los olores en esta ciudad también forman parte
de mis fantasías; son una exquisita mezcla entre chocolate derretido y pan
recién salido del horno (los cuales son quizás, los olores que más disfruto) Me
imagino de igual forma la ráfagas de viento trayendo dichos olores como si
estuvieran pintados en caricaturas, en forma de espiral y con diferentes colores
(eso sí tendría color); también, las personas elevadas e hipnotizadas por el
buffet de texturas y olores en las calles de París.
Ya les conté un poco sobre mi
perspectiva de París como ciudad, ahora les describiré qué detalle en
específico tiene mi sueño y es aquello que lo hace especial: Yo quiero estar en
esta ciudad durante año nuevo, rodeada de fuegos artificiales, acompañada por
mi esposo, comiendo un fondue de queso- chocolate, tomando vino y mirando la
torre Eiffel (otra vez haciendo alegoría a mi adorado cuento de hadas); porque
mi sueño no es conocer París, mi sueño es ir a esta ciudad, durante esta fecha
y acompañada por mi esposo (blanco y negro) donde vamos a vivir cada
experiencia descrita tal cual fuera ( o, tal cual es) un cuento de hadas
dibujado en una caricatura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario