domingo, 18 de noviembre de 2012

“La ciudad que nunca duerme”


He tenido este sueño desde hace muchísimo tiempo y ahora que me acuerdo, nunca me he puesto a pensar por qué nació. Considerando alternativas de por qué este sueño ronda mi cabeza desde hace tanto, puedo llegar a la clara conclusión de que las películas se han encargado de mantenerlo allí y de convertir a Nueva York en una ciudad perfecta para mí.

Para que sigan conociéndome un poco más, soy una persona que no se puede quedar quieta. Es decir y para que lo entiendan, necesito de alguna distracción siempre y en todo momento; es tan extremo mi problema o virtud (aun no defino cuál de los dos es) que decidí escribir este sueño en un momento y no otro, porque estaba intranquila en una mañana del fin de semana. Mi papá cree fervientemente que necesito moverme porque tengo el alma intranquila, yo por el contrario creo que es porque soy curiosa, emprendedora y creativa; no lo considero como virtud aun, porque me interesa mucho saber la razón por la cual mi papa ve eso en mí.      
      
Ahora ya sabiendo algo más de mi personalidad es fácil entender por qué “la ciudad que nunca duerme” es tan ideal para mí y para aquellos que no les parece tan obvio, es muy simple: tampoco se puede quedar quieta. Quizás haciendo una comparación entre mi personalidad y Nueva York, el no poderse quedar quieto es de gustos y personalidades (como todo en la vida); aun así sigo muy interesada en por qué puede significar tener el alma intranquila, ya que como me enseñaron en el colegio ser “Mente abierta” es parte de ser una persona íntegra.

Cambiando el tema y direccionándome hacía mi sueño, creo que lo que más me atrae de esta ciudad es que es como una pequeña alegoría del mundo: nunca deja de moverse. Es tan simple que todo se centra en este pequeño detalle: Para conocer a personas de todas las culturas del mundo no necesariamente hay que viajar a través de él, simplemente hay que comprar un tiquete a Nueva york. También supongo que el gusto por “La capital del mundo” va estrictamente relacionado a mi carrera (comunicación social) ya que se me hace agua la boca imaginarme sentada en un escritorio del New York Times o en una oficina de edición de una de las tantas revistas de moda; esto, una vez más, se lo atribuyo completamente a las imágenes de las tantas películas sobre la vida en esta ciudad.

Tal y como el sueño de París, este tiene una cita conmigo: el 31 de diciembre (Año nuevo) en medio de Times Square. Me parece absolutamente alucinante celebrar año nuevo, no únicamente con mi compañía de esa noche, sino con tanta gente viendo exactamente el mismo espectáculo.  Debe de ser una experiencia única que tanta gente cuente al mismo tiempo y estalle de emoción al llegar las 12, mientras el Times Square se luce como sabe en su show de música y fuegos artificiales.

Me parece totalmente emocionante solo de contarlo, por eso se e incluyo obligatoriamente a este sueño en esta lista, ya que no quisiera morirme in vivirlo…  

      

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